Su voluntad es perfecta
“Fíate de Jehová de todo tu corazón,
y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
y él enderezará tus veredas.”
Muchas veces queremos tener el control de todo, saber qué decisión tomar y hacia dónde ir. Pero Dios nos enseña que lo primero es reconocerlo en cada área de nuestra vida.
Es preguntarnos constantemente:
¿Qué haría Jesús en esta situación?
Es tomar en cuenta Su presencia en cada paso que damos, en cada decisión que tomamos y en cada camino que elegimos. Cuando lo hacemos, Él mismo se encarga de dirigirnos.
Recuerdo cuando emigré a Costa Rica en el año 2015. Antes de cumplir los tres meses de visa de turista debíamos regularizar nuestra condición migratoria para poder estar legal en el país. Era una situación difícil, porque meses atrás tenía una vida estable en Venezuela, trabajando como orientadora en el departamento de orientación en un liceo en el municipio Torbes, estado Táchira.
No conocía lo que implicaba ser migrante ni los procesos que debía enfrentar.
En medio de esa incertidumbre entendí algo:
sólo Dios puede guiar nuestro camino.
Recuerdo que al llegar a Migración en Costa Rica le dije a Dios:
“Señor, ¿hacia dónde voy? Dirígeme”.
Y en mi corazón sentí una dirección clara: hacia allá.
Luego le pregunté:
“¿Con quién hablo?”
Miré a varias personas, pero sentí que debía acercarme a un joven en específico. Obedecí y ese muchacho, que también era venezolano, me explicó todo lo que debía hacer con mucha amabilidad.
Hoy, al recordar ese momento, se me llenan los ojos de lágrimas, porque puedo ver el favor de Dios en cada detalle.
Ese paso nos permitió estar legales en el país por varios años.
Dios es bueno.
Y hoy puedo decir con certeza:
Su voluntad es perfecta.
Te einvito a que hagas esta oración con fe:
Señor, ayúdame a confiar en Ti y a reconocerte en todos mis caminos. Enséñame a depender de Tu dirección y no de mi propio entendimiento. Guía cada decisión de mi vida y afirma mis pasos conforme a Tu perfecta voluntad. Amén.
